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La conquista de Gallaecia

La conquista de Gallaecia

Los romanos conocían el noroeste peninsular a nivel comercial, así lo cita el historiador Estrabón cuando se refiere con estas palabras al comercio romano en la costa atlántica que se desarrolla a partir del siglo III a.C.: “las casitérides son diez y están situadas muy próximas unas de otras hacia el norte del puerto de los Ártabros, en alta mar, tienen minas de estaño y plomo. Antes únicamente los fenicios realizaban este comercio desde Gades escondiendo a todos la ruta marítima, y cuando los romanos persiguieron a cierto navegante para conocer aquel emporio, éste voluntariamente encalló el barco y arrastró a la misma desgracia a los que lo seguían”.

Pasaron más de dos siglos desde que los romanos iniciaron en la costa mediterránea la conquista de la península ibérica durante las Guerras Púnicas en el siglo III a.C., hasta que dominaron el noroeste de Hispania el año 19 a.C. durante las Guerras Cántabras. Las legiones romanas conquistaron los territorios del noroeste en dos fases durante las cuales el confrontamiento entre tribus locales y Roma fue intenso.

Primera fase o fase lusitana

En el año 132 a.C. se produjo la primera expedición romana a Galicia, dirigida por Décimo Junio Bruto, a quien honrarán en Roma tras la conquista denominándolo Galaico. Así lo describía el historiador romano Anneo Floro en el siglo I d.C.: “Décimo Bruto, recorrida la costa del Océano como vencedor, no retiró sus estandartes antes de descubrir, no sin cierto miedo y horror de sacrilegio, el sol que cae en el mar y el fuego surgido en el agua.”

Galicia era un punto marítimo estratégico para Roma, especialmente una vez que ya habían conquistado los territorios atlánticos de Galia y Britania. Esta primera parte de la fase lusitana de conquista se caracterizó más por una demostración del poder de Roma que por una ocupación real del territorio o cambios a nivel administrativo.

En el año 60 a.C. será Cayo Julio César quien continúe esta fase lusitana de conquista al frente de las embarcaciones que partiendo de Gades (Cádiz) siguieron la ruta del estaño hasta el puerto de Brigantium, en el golfo ártabro, uno de los puntos más importantes del comercio de los metales.

Gracias a la fama y el éxito conseguido, junto al importante botín económico de esta campaña, César se convirtió en cónsul en Roma un año más tarde, sin duda un gran paso más en su carrera política y militar. En su obra Historia Romana, el político e historiador romano Dion Casio describe así la campaña de Julio César en Galicia: “navegando a lo largo de la costa hacia Brigantium, ciudad de Gallaecia, los atemorizó y sometió por el ruido de la navegación, pues nunca habían visto una escuadra.”

Tras el desembarco en Brigantium, prosiguió por el interior del territorio estableciendo acuerdos de hospitalidad con los pueblos que aceptaban la alianza, y optando por la fuerza militar contra aquellos pueblos que no aceptaban la conquista romana.

Campañas militares romanas en Galicia. Imagen extraída de Historia de Galicia. Anselmo López Carreira.

Segunda fase o fase astur-cántabra

Tras la marcha de Julio César continuó la rebeldía de muchos pueblos y se produce así la campaña militar definitiva para someter el noroeste al Imperio Romano. La campaña de César Augusto, primer emperador romano, se produjo entre el año 25 y el año 19 a.C.

Anneo Floro relata el episodio del monte Medulio, cuya ubicación exacta desconocemos y bien podría estar situado en las actuales provincias de Lugo o León: “tuvo lugar el acoso del monte Medulio, que se cercó con un foso continuo de quince millas para conquistarlo, avanzando los romanos por todas partes y al mismo  tiempo. Después de que los bárbaros viesen que llegaba el fin, se dieron muerte con fuego, espada o veneno y la mayor parte se libró de la cautividad, que les parecía peor que la muerte a los que hasta ese momento no habían sido dominados.”

El final de las Guerras Cántabras con la intervención del general Agripa dio paso a la “pax augusta” o “pax romana” en el Imperio, aunque los territorios del noroeste fueron considerados durante varias décadas una región no pacífica y por tanto bajo una presencia y vigilancia militar constante.

Entre los años 27 y 14 a.C. el emperador César Augusto reformó la división de las dos provincias romanas de Hispania existentes hasta ese momento: la provincia Citerior (con capital en Cartago Nova) y la provincia Ulterior (con capital en Corduba). Augusto divide la provincia Ulterior en dos nuevas provincias: Bética (con capital en Corduba) y Lusitania (con capital en Emerita Augusta). También le cambió el nombre a la provincia Citerior, que pasará a llamarse Tarraconense (con capital en Tarraco).

Monumento a los fundadores de la ciudad de Lugo, el emperador César Augusto y su legado Paulo Fabio Máximo. Praza Maior de Lugo.

Integración de Gallaecia en el Imperio Romano

La integración política de Galicia en el Imperio Romano se produce durante el mandato del emperador César Augusto en el siglo I a.C., formando parte de la provincia Tarraconense bajo la autoridad del emperador y de un procurador designado para el territorio de Asturiae y Gallaeciae. No será hasta el siglo III d.C. cuando el emperador Caracalla constituya la Provincia Nova Citerior desde el Duero hasta Cantabria, que será reformada en el año 305 por Diocleciano recibiendo el nombre de Gallaecia.

Fueron los romanos quienes designaron como Gallaecia al territorio más occidental de Hispania, a partir de uno de los topónimos locales, el de los callaeci.

Populi en la Gallaecia Alto Imperial según el historiador Antonio Rodríguez Colmenero. Imagen extraida de Urbs Romana, publicado por el Concello de Lugo.

El noroeste de la península ibérica consiguió preservar parte de su cultura fusionándola con la cultura romana. Esta nueva cultura denominada galaico – romana presenta un nivel de romanización menos intenso que en otras áreas de la península.

Con la integración en el Imperio Romano llegan una serie de transformaciones, entre ellas la estabilización de la agricultura y la creación de las villae, además de intensificarse la explotación de la minería, la introducción de nuevos ritos religiosos y la implantación del latín como lengua oficial.

Conventos jurídicos en Gallaecia

A nivel administrativo, la provincia de Gallaecia se dividía en conventos jurídicos, cada uno con una capital y un tribunal: convento bracarense (Bracara Ausguta, actual ciudad de Braga en Portugal), convento lucense (Lucus Augusti, actual ciudad de Lugo) y convento asturicense (Asturica Augusta, actual Astorga). A finales del siglo III se incorporó también el convento cluniense (Clunia Sulpicia, actual provincia de Burgos). Descubre más sobre Lucus Augusti en la Audioguía de Lugo.

Mapa extraído de Romanización, fronteras y etnias en la Roma antigua: el caso hispano. Universidad del País Vasco.

Pactos de hospitalidad

A través de los pactos de hospitalidad se incorporaban los territorios al ámbito del Imperio Romano pero apenas se modificaba su organización interna, por lo que el control de Roma sobre Galicia seguía siendo en cierto modo incompleto. Los dos ejemplos más relevantes conservados son la tabula de Castromao y la tabula do Courel.

 Tabula de Castromao (Celanova, Ourense)

Tabula de hospitalidad de bronce, 132 d.C.

G(neo) IVLIO. SERVIO. AUGURINO. G(eneo) TREBIO.
SERGIANO. CON El(n)S(ulibus).
COELERNI. EX-HISPANIA. CITERIORE.
CONVENTUS. BRACARI. CVM. G( neo). AN
TONIO. AQUELLO. NOVAUGUSTANO
PRAEF(ecto). COH(ortis). I. CELTIBERORUM.
LIBERIS. POSTERISQUE. EIVS. HOS
PITIUM. FECERUNT.
G(neus). ANTONIVS. AQVILVS. CUM. COELER
NIS. LIBERIS. POSTERISQUE. EORUM.
HOSPITIUM. FECIT.
LEGATUS. EGIT
P(ublius). CAMPANIVS. GEMINVS.

«Siendo cónsules Gneo Julio Augurino y Gneo Trebio Sergiano, los «Coelerni» de la Hispania Citerior y del convento de Braga, hicieron un pacto de hospitalidad con Gneo Antonio Aquilino Novaugustano, prefecto de la primera Cohorte de los Celtíberos con sus hijos y descendientes. Gneo Antonio Aquilo hizo pacto de hospitalidad con los Coelerni, con sus hijos y descendientes. Actuó como legado Publio Campanio Gémino.»

Tabula de hospitalidade do Courel (Lugo)

Siglo I d.C.

«Siendo cónsules Appio Junio Silano y Publio Silio Nerva, hijo de Ambato, del pueblo de los susarros y  pertenciente a la parentela de los aiobaigiaegos, hizo un pacto de hospitalidad con los lougeos, habitantes del Castellum de Toledo, para si mismo, para su mujer, para sus hijos y para sus descendientes. Por su parte, los habitantes del Castellum de Toledo lo recibieron para siempre como cliente, a él y a los suyos. Levantó acta del acuerdo Tilego, hijo de Ambato, siendo magistrados Latino, hijo de Aro y Aio, hijo de Temaro.»

Fotografía Tabula de hospitalidade do Courel. Visitable en el Museo Provincial de Lugo.

Si quieres descubrir cómo era la vida en el noroeste peninsular antes de la conquista romana, puedes leer este artículo sobre los castros de Galicia.

Espero tus comentarios en el blog o en redes sociales para saber en qué convento jurídico te encuentras. Yo estoy en el convento lucense 🙂

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Lidia de la Fuente

Licenciada en Humanidades y Guía Oficial de Galicia en alemán e inglés.

2 Comentarios
  • Mª Isabel Iglesias
    Publicado a las 20:17h, 02 junio Responder

    Moi interesante

    • Lidia
      Publicado a las 22:09h, 04 junio Responder

      Grazas, Maribel! Unha aperta!

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