Todo empieza donde todo acaba

Todo empieza donde todo acaba

Hay días que desvelan dónde quieres estar. Días que desvelan lo que quieres hacer. Una sensación de ahora empieza todo.

Durante siglos, los peregrinos del Camino de Santiago han llegado hasta Fisterra buscando un final y un principio. El final de una etapa de descubrimiento y el principio de un tiempo mejor. Y aún hoy seguimos caminando hasta Fisterra anhelando un océano lleno de posibilidades tras un largo Camino.

Igual que los romanos consideraban que el mundo acababa en el Cabo Fisterra, para muchos peregrinos a Santiago de Compostela su Camino también acaba aquí, en el punto más occidental de Europa, donde muere el sol cada noche en el Océano Atlántico.

 

Son de Fisterra, son mariño:

botádeme á mar en submarino

de piñeiro de Fisterra (sen pintar).

Son da mar.

Alejandro Finisterre

 

 

Desde Fisterra, atraídos por las leyendas de la Costa da Morte, continuamos la peregrinación hasta Muxía y el Santuario de la Virgen de la Barca. Aquí donde la naturaleza es mito y es arte.

Llegar hasta lo más alto y respirar paz y calma es una de las recompensas de un Camino lleno de momentos inolvidables. Momentos para compartir, pero también momentos de silencio.

 

Penedos, altos penedos

do Corpiño vixiante;

sodes com’o meu amor

tristes, barudos e grandes.

Gonzalo López Abente

 

Sentada en una piedra en lo más alto, en silencio, escuchando sólo el sonido del viento y el océano, rodeada de la más absoluta calma. Sin distracciones ni obstáculos. Sólo la inmensidad por delante. Me siento privilegiada por disfrutar de este paisaje. Privilegiada por poder mostrárselo a otras personas. Y privilegiada por emocionarme al compartirlo.

Hay días que lo desvelan todo.

Lidia

 

Sin Comentarios

Escribe un comentario